Un día me lance al mundo, sin complicación me decidí a ver que había mas alla de mi ventana, simplemente me aburrí de cargar con el dolor de los demás. Durante 20 años fui una repisa de emociones, sentimientos, problemas y lagrimas, a todo esto durante esos 20 años nunca supe donde caían mis lagrimas, mis sentimientos y mis desdichas, creo que en mis propios hombros y por eso me rendí tan luego… nunca supe como continuar mis sentimientos, nunca aprendí a vivir sin el dolor de los demás y simplemente me quede en silencio, las desgracias que he escuchado siempre serán mías y eso lo sé, pero ese siempre acabo … como puedo cargar con mas lagrimas si ya las he separado, naci en un camino diferente, en un túnel aparte, nunca dispuestos a conocer a los demás, quizá una pequeña grieta en uno de mis muros permitió ver la realidad y odiar mi camino, querer caminar con los demás, no puedo pasar por esa grieta.. Aun así intente desgarrar mi cuerpo, quitarle todo lo innecesario para poder alcanzar el otro lado, pero cuando ya estaba por pasar note que incluso lo útil deje atrás, me transforme entonces en una astilla, sin forma y frágil... Inútil para seguir caminando por este recorrido… y así fue como mi paso atreves de mi ventana fue en vano… un fracaso mas
Una repisa colgada en un túnel ajeno… nunca encontré mi camino y siempre anhele alcanzar otro… aquel lucia perfecto… perfectamente erróneo, débil, maltrecho, tan frágil y tan maltratado que tenia una belleza que superaba a los demás y es que la materia oscura brilla mas en la luz que el propio mármol, ese mármol que muchas veces me ofrecían pero que nunca sentí mió
Estas grietas que con tanta esperanza llame ventanas, son mas comunes de lo que creemos, están en nuestro camino, en nuestro túnel cada cierto tiempo, simplemente debemos ver ese rayo de oscuridad que atraviesa el muro… un rayo de oscuridad que nos permite ver que nuestro mundo es mas iluminado de lo que creemos que no estamos solos, estamos con los problemas de los demás, con sus desdichas y desamores.
