jueves, 6 de agosto de 2009

Escarcha en el fin del mundo.

Cuentan que cuando las montañas se cansaron de ver jóvenes morir en la orilla del mar agotados por no encontrar sus sueños, decidieron crear guardianes para cada uno de los nuevos pies que pisasen esta tierra congelada. De este modo, el futuro de cada joven estaría asegurado y velado por uno de estos Ángeles.


El fruto de las montañas no tardo en hacerse presente y los jóvenes comenzaron a obtener lo que deseaban, pronto la tierra del sur comenzó ha quedar vacía, los jóvenes migraban a lugares más calidos donde la vida fuese más fácil. La tierra del sur comenzó ha quedar repleta de nada.


Los Andes, amantes de su tierra, debieron cambiar las reglas del juego y así evitar la próxima muerte de la tierra, todo joven nacido podría irse a otro lugar si lo deseaba, pero no así su guardián.


Aquí tenemos al último de los Ángeles del sur abandonando su labor.


Cuernos se avecinan desde la tierra de aquellos que han eliminado la fantasía, los Andes han perdido esta batalla, ahora el frío será mayor y aquellos que se atrevan ha invadir esta tierra deberán luchar contra la fuerza de la muerta naturaleza.