Las hojas están siendo arrancadas por nuestra amada señora, divina conjunción de colores, quien tiene la misión de llevarse el agonizante verano que ya entorpeció por mucho tiempo nuestra visión del mundo, ahora las almas del otoño podemos volver a respirar, recuperamos nuestra angosta faja de tierra para recordarle a los campesinos que se preparen, para la temporada de escasez.
Recuperemos nuestro territorio, aniquilemos el verde, traigamos a las lujuriosas nubes que esperan en celos el tiempo de reproducción, repletemos sus pulmones de sofocante aire sin humedad y repletemos sus mesas con nada. Estas en el otoño, la virgen perenne no te entregara nada, ahora es nuestra prisionera.
Bendito amarillo muéstrales a sus ojos las bondades del sol, las bondades de lo taciturno, señora Vid muere una vez más y ruega por que vuelvas a nacer en las próximas temporadas, por que ahora, nosotros no lo permitiremos.
¡Vamos!, almas del otoño, rociemos la tierra con nuestra neutralidad entre la vida y la muerte y demostrémosles al patético invierno que el tiempo antes de él, es mejor.
