domingo, 19 de abril de 2009

Viejo amigo, su retorno cambia las cosas.

Mi viejo amigo, el frio ha vuelto por mi, justo ahora que me había acostumbrado a un poco de calidez sobre mis hombros, las inervaciones de mis músculos y las bisagras de mis huesos rechinan día y noche mientras trato de alcanzar algún lugar donde descansar, un lugar donde asentar mi muerte… llamo a tu nombre y no estas aquí, el frio te ha apartado de mi, mi viejo amigo el frio, tan celoso siempre, ha vuelto ha quitarte de su camino y te ha arrojado en algún rincón de esa iluminada casa en la que nunca mas volveré a entrar, esa casa donde espera mi lugar de muerte, donde espera mi fe, esa casa en la que no entrare… es muy calida para mi y no quiero que mi viejo amigo, mi verdadero amigo, el frio, me abandone no ahora, ahora que quiero escuchar a mis huesos quebrarse , ahora que quiero ver la ultima de mis lagrimas congelándose en mis ensangrentadas mejillas. Ahora que estoy muriendo gracias a mi amigo. Ahora lo necesito mas que nunca para por fin estar en el lugar de mi descanso, ese lugar que tanto me daña, ese lugar donde no estarás tú, ni el frio.